Guillermo Arteaga
EVOLUCIÓN
DEL CONOCIMIENTO MORAL SEGÚN LAWRENCE KHOLBERG
Lawrence
Kohlberg se propuso estudiar, desde 1958, la evolución del conocimiento moral
en los seres humanos, inspirado en la obra de J. Piaget, aunque corrigiendo su
teoría del juicio moral como una exclusiva reacción cognoscitivo-afectiva del
ser humano frente a situaciones que reclaman alguna acción. El juicio moral es,
para Kohlberg, una opinión que nace en el sujeto en cuanto es capaz de ponerse
mentalmente en el lugar del otro. Concebido así, el juicio moral no es una mera
adaptación del sujeto al medio sobre el que actúa, sino que su ámbito de
referencia es el interpersonal, exigiendo del sujeto ser capaz de verse a sí
mismo como si fuera la persona que tiene enfrente, de imaginar qué pensaría
¿En
qué medida este método puede ayudarnos a alcanzar patrones morales de vida como
los que nos propone el currículo de Ética? Kohlberg se propuso obtener de su
teoría el máximo provecho práctico. En este empeño, se fue encontrando con
dificultades próximas a las que los docentes encontramos a diario. Esto le
permitió establecer un protocolo lleno de sentido común, probándolo en escuelas
de muy diverso tipo. Siguiendo su práctica y la de sus discípulos, resumiremos
los pasos principales del proceso.
El
primero es la recepción, por parte del docente, del bagaje teórico descrito
antes. Los puntos principales son: que hay estructuras mentales consistentes a
la hora de abordar un asunto moral: los estadios, y que es el conflicto lo que
nos permite alcanzar el estadio siguiente.
En
segundo lugar, es necesario que el docente tome la debida conciencia de su papel
como educador moral. Al admitir esto, es más probable que aceptemos representar
esa función y que la ejecutemos de un modo controlable y consciente, evaluable
tanto por nosotros mismos como por los demás.
En
tercer lugar, ha de tomar conciencia de sus habilidades y de las capacidades de
sus alumnos. A este respecto, la autoaplicación de las pruebas de Kohlberg es
útil, de forma que él mismo se percate de los argumentos morales que usa, y en
qué medida está dispuesto a ponerlos en discusión. En cuanto a sus alumnos, ha
de conocer, a grandes rasgos, el estadio moral al que pertenecen. Esto le
permitirá elegir los dilemas morales más apropiados y anticiparse a sus
dificultades. Una vez elegido el dilema moral a proponer, lo estudiará
minuciosamente desde todos los puntos de vista, sobre todo los semejantes a los
que sus alumnos probablemente adoptarán.
BIBLIOGRAFÍA
HERSH,
R.( 1998). El crecimiento moral. De
Piaget a Kohlberg. Madrid:
Narcea.
KOHLBERG,
L.(1984). Psicología del desarrollo
moral. Bilbao: Desclée de
Brouwer.
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