El constructivismo social como proceso multidinámico en la educación
El constructivismo social como proceso multidinámico en la educación
En primer término, debemos tomar en cuenta que el aprendizaje es un proceso complejo, continuo y sistemático que ha generado numerosas interpretaciones, a nivel integral y global, con el fin de lograr o conseguir el conocimiento; la axiología se refiere al estudio e investigación de los valores morales, éticos, estéticos y espirituales de la mismidad del ser. Donde me permito vincular a la educación con la axiología y la interrelación de ambas, entonces es imposible no hacer referencia obligada al concepto de transmisión cuando nos referimos a la educación.
Por tal motivo, preciso fundamentar la redacción de este artículo en la corriente axiológica subjetiva referente al constructivismo social postulada por Lev Vygotsky que fundamenta la apropiación del conocimiento basado en el contexto socio cultural. Siendo este el paradigma de aprendizaje que toma más allá del objeto de estudio en un proceso de sociabilización del saber; donde la programación neurolingüística (PNI) y la inteligencia emocional (IE) forman parte de ese proceso sistemático de aprender más allá del objeto de estudio, siendo la potencialidad la que debe compartir las perspectivas (carga subjetiva en la transmisión de conocimiento).
Ahora bien, tomando en cuenta lo antes señalado, el conocimiento previo cuenta con la visión y perspectiva para codificar y crear; este proceso debe cumplir la función de transformar donde se hace necesario que pase por las siguientes etapas: construcción, desconstrucción y reconstrucción. Entonces, como buen proceso comunicacional donde los elementos que lo conforman son imperantes como objetos y sujetos actantes del mismo, incluso influenciadores generando así un proceso multidinámico.
En el mismo orden de ideas, se requiere que el aprendizaje sea significativo ya que, la educación es ese modelador y modificador de conducta y va dirigida a conciencia y guiada con una intencionalidad. Es decir, si nos enfocamos en el constructivismo social, el aprendizaje no es individual sino colectivo, con un mismo interés o fin común pero con la particularidad de cada ser; donde la dialogicidad como proceso sistémico de intercambio de conocimientos son imperantes.
De allí radica, la importancia de que el facilitador debe posicionarse frente a sus estudiantes, por eso muchos teóricos coinciden en que el sujeto logra con mayor facilidad aquellos aprendizajes que resultan significativos; siendo el facilitador el actante responsable de mostrar desde la creatividad y el conocimiento proporcionando las herramientas para que el estudiante pueda aventurarse en la búsqueda, exploración y trascendencia del conocimiento.
Finalmente, en la actualidad podríamos hacer referencia a la sociabilización del ser con el paradigma de la totalidad, donde lo holístico se relaciona con la totalidad de cada una de estas, se puede conocer a diversos niveles y escalas; entonces el conocimiento y el proceso de enseñanza y aprendizaje, por ende la transmisión y construcción del mismo no se accede por la agregación de las partes sino por la visión de la totalidad de la unidad recordando el bagaje de experiencias, recuerdos y valores en la enseñanza del entorno.
Melina Paz Vidal
C.I 17.015.105
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