Axiología educativa
En primera instancia, se hace necesario definir qué es la axiología, si bien es cierto que muchos autores coinciden que es una rama de la filosofía que se encarga de estudiar el origen, nacimiento y función de los valores de las personas para su desarrollo humano partiendo de su realidad (objetiva y subjetivamente); a lo largo de la historia de la humanidad, diversos academicos y filósofos la definieron; entre ellos, uno de los primeros en referirse al término fue Platón para quien esta, es el bien, al que él definía como el máximo valor, como orden de la realidad, la perfección, ese modelo que todo hombre (ser humano) debe seguir. Entonces, los valores vendrían a ser los modelos reales que copia nuestro mundo sensible, primero por imitación, luego por repetición y por último por aprendizaje, convirtiéndose en parte de nosotros mismos; de quiénes somos, cómo nos comportamos y qué queremos.
En concordancia con lo antes expuesto, esta disciplina filosófica centra sus ramas fundadamentales en la moral, ética y en la estética, triología que debe verse como un sistema, de manera holística, la cual debe ser asumida por el sujeto en ese proceso del ser, saber, conocer y convivir; que perfectamente para enfocar lo a nivel educativo podríamos tomar como ejemplo los nuevos modelos de currículo basados en competencias académicas, los cuales buscan el alcance de estas y están diseñados bajo estos preceptos.
Ahora bien, retomando nuevamente las dimensiones o trilogía a la que me refería en el párrafo anterior; la ética como teoría de los valores morales referido a “lo bueno”, la estética como teoría del valor de lo artístico “lo bello”, a todo aquello suceptible a los sentidos, no solo en el entendido a la belleza sino también a la fealdad; es allí precisamente donde el sujeto juega un papel importante en su condición de generador, creador del conocimiento.
En el mismo orden de ideas, la formación del hombre o mujer, viene desde su niñez, enfocada en las costumbres y valores inculcados en el hogar; sin embargo, no se puede apartar ni divorciar la importancia de la escuela, colegio y/o universidad en la misma; considero que la importancia de ambas es equitativa porque forman al ser desde diversas perspectivas.
Finalmente, hoy día, gracias a este legado que se encuentra más vigente que nunca para el desarrollo humano, nos toca como docentes y padres una compleja tarea, la de formar al hombre nuevo; como decía Marin Ibañez citando a Frondizi R; se hace necesario la transmisión y apropiación de un sistema de valores que, en la actualidad estamos perdiendo.
Interesante su planteamiento, cuando señala que los valores siguen tres fases:
ResponderBorrarPrimero por imitación, luego por repetición y por último por aprendizaje. Buen Punto !!
Hoy todos somos corresponsales de formar al hombre nuevo, siendo modelos a seguir con nuestra forma de ser, vivir y convivir; que los valores tales como el respeto, la solidaridad, el amor, la dignidad, la honradez entre otros, sean parte fundamental de nuestro desarrollo humano.
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